miércoles, 28 de marzo de 2012

Siete alimentos que los expertos nunca comerían

¿Qué tienen de saludable (o no) ciertos alimentos, para nosotros y para el medio ambiente? Es un tema muy debatido entre los expertos y consumidores por igual, y no hay respuestas fáciles. Pero en lo que a prevención se refiere, a algunos expertos en seguridad alimentaria se les formuló una pregunta muy sencilla: “¿Qué alimentos evitar?”
Se obtuvieron algunas respuestas muy interesantes. Aunque esta no necesariamente constituye una lista de alimentos prohibidos, no está de más tenerla en cuenta a la hora de realizar nuestras compras y la explicación abre una puerta a la reflexión personal.
El siguiente estudio está traducido de la página citada más arriba. Hay que indicar dos precauciones: está orientada a los Estados Unidos que tiene reglas diferentes a las europeas en lo que a alimentación se refiere, a veces menos estrictas pero no siempre.
Por otro lado los expertos acaban barriendo un poco para casa por lo que sus sugerencias suelen referirse a aquellos campos en los que ellos tienen intereses. Me parecen muy interesantes pero al mismo tiempo deben tomarse con una pizca de escepticismo



Link: http://www.organicamente.com.ar/?p=1250

jueves, 1 de marzo de 2012

El niño que le quitó la sed a medio millón de africanos

Ryan nació en Canadá en mayo del 91, es decir que a día de hoy tiene 18 años De pequeño, en la escuela, cuando tenía tan solo seis añitos su maestra les habló de cómo vivían los niños en África.

Se conmovió profundamente al saber que algunos hasta mueren de sed, que no hay pozos de dónde sacar agua, pensar que a él le bastaba dar unos pasos para que el agua saliera del grifo durante horas…

Ryan preguntó cuánto costaría llevarles agua. La maestra lo pensó un poco y recordó una organización llamada WaterCan dedicada al tema y le dijo que un pequeño pozo podía costar unos 70 dólares.

Cuando llegó a su casa fue directo a su madre Susan y le dijo que necesitaba 70 dólares para comprar un pozo para los niños africanos. Su madre le dijo que debía ganárselos él mismo y le fue poniendo tareas en casa con las que Ryan se ganaba algunos dólares a la semana. Finalmente reunió los 70 dólares y pidió a su madre que lo acompañara a la sede de WaterCan para comprar su pozo para los niños de África. Cuando lo atendieron le dijeron que lo que costaba realmente la perforación de un pozo eran 2000 dólares. Susan le dejó claro que ella no podía darle 2000 dólares por más que limpiara cristales para toda la vida, pero Ryan no se rindió. Le prometió a aquel hombre que volvería… y lo hizo.

Contagiados por su entusiasmo, todos se pusieron a trabajar : sus hermanos, vecinos y amigos. Entre todo el vecindario lograron reunir 2000 dólares trabajando y haciendo mandados y Ryan volvió triunfal a WaterCan para pedir su pozo.

En enero del 99 se perforó un pozo en un pueblo al norte de Uganda. A partir de ahí empieza la leyenda. Ryan no ha parado de recaudar fondos y viajar por medio globo buscando apoyos.

Cuando el pozo de Angola estuvo hecho, el colegio comenzó un carteo con niños del colegio que estaba al lado del pozo, en África.

Así Ryan conoció a Akana; un chico que había escapado de las garras de los ejércitos de niños y que luchaba por estudiar cada día. Ryan se sintió cautivado por su nuevo amigo y pidió a sus padres ir a verle. Con un gran esfuerzo económico por su parte, los padres pagaron un viaje a Uganda y Ryan en el 2000 llegó al pueblo donde se había perforado su pozo. Cientos de niños de los alrededores coreaban su nombre formando un pasillo.
- ¿Saben mi nombre? -preguntó Ryan a su guía
- Todo el mundo a 100 kilómetros a la redonda lo sabe, le respondió.
A día de hoy Ryan –con 18 años- tiene su propia fundación y lleva logrados más de 400 pozos en África. Se encarga también de proporcionar educación y de enseñar a los nativos a cuidar de los pozos y del agua. Recoge donaciones de todo el mundo y estudia para ser ingeniero hidráulico. Ryan se ha empeñado en acabar con la sed en África.

Documental sobre la contaminación del agua